Más de 100 millones de dólares en pérdidas. Casi 40 millones de dólares en deudas. Sanciones permanentes por retrasos y vuelos cancelados. La realidad de BOA en 2024.
Cuando el Estado prohibió a Amazonas que sus aviones levantaran vuelo, BOA quedó en solitario en el mercado aéreo nacional. Pese a que opera sin competencia, no ha logrado un trabajo eficiente ni con los pasajeros ni con los acreedores.
La aerolínea se financia por completo con dinero del Estado. Hasta ahora, ha acumulado más de 100 millones de dólares en pérdidas cuyo pago debe salir de los impuestos de todos los bolivianos.
El gerente general de BoA, Ronald Casso, dice que hacen esfuerzos para equilibrar sus ingresos y gastos, asegurando que, a pesar de las pérdidas registradas en años anteriores, esperan cerrar la gestión 2024 con un leve margen de utilidad.
BoA opera actualmente con 21 aviones, de los cuales 20 son alquilados a un costo mensual promedio de $us 2,6 millones. Casso defendió estos contratos, señalando que los aviones tienen un valor asegurado superior a los $us 450 millones y que los costos de leasing son competitivos considerando el capital utilizado.
A nivel operativo, la estatal aérea movilizó a 8,2 millones de pasajeros en 2024, manteniendo una participación del 86% del mercado nacional. Sin embargo, la ATT reveló que 2.030 vuelos sufrieron demoras y 580 fueron cancelados, afectando a más de 388.000 pasajeros.
Las sanciones por incumplimiento de estándares de calidad, puntualidad y cancelaciones ascienden a Bs 1,4 millones. La ATT convocó a BoA y otras aerolíneas a una reunión para tomar medidas que mejoren la calidad del servicio y preserven la imagen del sector aeronáutico en Bolivia.






Deja un comentario