El ministro de Economía, Marcelo Montenegro, asegura que la situación económica es resultado de una brecha externa de décadas y defiende las políticas de sustitución de importaciones.

El Gobierno negó este lunes que su gestión haya destruido la economía del país y aseguró que la crisis actual responde a problemas estructurales que Bolivia arrastra desde hace más de cinco décadas. Así lo afirmó el ministro de Economía, Marcelo Montenegro, en respuesta a críticas de un candidato que atribuyó al gobierno de Luis Arce la responsabilidad de una supuesta “destrucción económica”.

“Nadie puede decir que hemos destruido la economía, para nada, en todo caso lo que muestran estos números es que el gobierno está cuidando la economía”, aseguró Montenegro, respaldándose en datos del sistema financiero que reflejan crecimiento en depósitos y créditos.

El Ministro explicó que el verdadero problema es la brecha externa, es decir, la diferencia entre las importaciones que Bolivia necesita y las exportaciones que realiza, lo que afecta el flujo de divisas en el país. “Ese es un problema estructural, no de una década atrás, sino de hace cinco o seis décadas”, sostuvo.

En ese marco, defendió las políticas gubernamentales para afrontar la crisis, mencionando la estrategia de sustitución de importaciones y la apertura de exportaciones como soluciones a largo plazo. “No se puede decir que la economía boliviana está destrozada”, reiteró Montenegro, en un intento por minimizar las críticas y defender el modelo económico del Ejecutivo.

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